No elegí conocerte, mucho menos hablarte. Ni si quiera pensé en amor la primera vez que te vi. Solo te atravesarse como un flechazo de luz con tu uniforme de enfermera y sonreiste de una forma tan extraña que pude sentir electricidad al verte pasar. Desde entonces supe que podrías convencerme de cualquier cosa con esa sonrisa. (Hasta me pusiste una vacuna que nunca pensé en ponerme)
Quería volver a verte de cualquier forma posible, así que te pedí tu número pero no quise parecer ansioso de hablarte. Te debo confesar que no sabía muy bien que escribirte, solo sentí la necesidad de que me preguntes sobre mi vida y sin querer una coincidencia entre nosotros, una extraña pero alegre coincidencia.
Siempre he creído que la gente que conecta por coincidencias está destinada a conocerse tarde o temprano y quería decírtelo de alguna u otra manera. Decirte que hace mucho no sentía la necesidad de escribirle a alguien, de preguntarle sobre su vida. Había dejado de sentirme así hace bastante tiempo, sentir electricidad por dentro y ahogandome con palabras.
Nosé si fui muy obvio, pero está claro que quiero conocerte de una forma distinta a como se conocen las personas hoy en día. Quiero conocer tus sueños de niña, tu manera de ver el mundo, lo sensible que eres, las cosas que te emocionan y lo que te apasiona.
Siento que me expreso mejor escribiendo que hablando, además estaba muy tímido hablando contigo y es posible que te haya asustado con lo que te dije, así que te pido una disculpa por ello.
Si crees que tengo una oportunidad de conocerte de una forma diferente sonrie cuando leas esto... Sonreiste verdad? :)